
"La madurez es una decepción amarga que no tiene remedio, a menos que se diga que la risa es el remedio para todo."
Kurt Vonnegut
Hace ya algunos meses Ken Parille discutía en Blog Flume sobre la apreciación que a menudo suele hacerse del trabajo de Abner Dean al cual describen como "un reflejo de la desilusión, el auto-engaño, el anhelo y el sinsentido de la vida moderna". Parille encontraba que esta valoración era cierta en gran medida a la vez que sesgada. Esto le llevó a titular el ensayo que publicó en Comic Art 9 “Sometimes we’re lovable in our error” ("A veces somos adorables en nuestros errores") para subrayar la evidencia de unas tiras apoyadas en un visión más optimista y simpática, que muy a menudo los críticos eluden. Para apoyar sus argumentos se valía del libro de notas del mismo Dean.
Abner Epstein (aka Abner Dean) fue un gran caricaturista, pero sobretodo, un excepcional satírico. Y es que este autor debería formar parte de la gloriosa estela de satíricos en lengua inglesa que va desde Johnnathan Swift o Mark Twain hasta Kurt Vonnegut, pasando por contemporáneos suyos como Nathaneal West o Flan O'Brien. Reconozco mi debilidad por este género literario (que muchas veces ha encontrado especial fortuna en el campo de la ciencia ficción).
La sátira se suele valer del humor, de la anécdota y del ingenio para ridiculizar defectos sociales o individuales. Y es por ello que Dean suele provocar, en el lector que se enfrenta por primera vez a su obra, fascinación y desconcierto. Su visión crítica y oscura enfundada en el recurso del gag en forma de viñeta y dibujado con el estilo elegante y cómico que caracterizaba a la llamada escuela del New Yorker, no puede por menos que sorprender.
Una de las herramientas de las que se vale todo satírico con oficio, es determinar el absurdo camuflado dentro de la lógica del "ser humano como animal sociable".
Se vale esencialmente de la exaltación de sus necesidades y deseos que van de lo mundano y sordido a sueños idealizados y estratosféricos. Al final todos las motivaciones e impulsos encuentran su lógica en el absurdo. He aquí la paradoja.
Y es que el absurdo viene determinado por una serie de actos que tratan de dar respuesta a un dilema existencial que, si bien encuentran un remedio inmediato, provocan a su vez una nueva serie de dilemas en el hombre esteriotipado.
Para el visionario el camino que conduce a la solución definitiva del problema resulta de una obviedad descomunal, así que la torpe respuesta que da el hombre a su dilema existencial llega a provocarle hurticaria. En el fondo, el satírico es un optimista resignado, alguien capaz de discernir un mundo mejor y que a la vez asume la ceguera de sus cotemporáneos, alguien que entiende el humor como una puerta de acceso a la clarividencia. Decía H.L. Mencken "que una carcajada vale más que cientos de silogismos" para que el público acepte la crítica. Y la aceptación es el hecho primordial para que el verdadero cambio surja efecto.
Entiendo que Abner Dean asume todas las singularidades que le convierten en un satírico de peso. Pero es que además Dean supo encontrar un lenguaje propio e intranferible, siendo el suyo un hecho inaudito dentro de la historia del humor gráfico que no ha encontrado respuesta en autores posteriores. Dean es, en pocas palabras, un anacronismo de valor incalculable.
Evito juzgar su obra en este post porque otros autores y críticos, mucho más preparados y con mayores conocimientos se ha acercado a ella con una erudición que está lejos de mi alcance. Sin embargo para compensar mis carencias ofrezco a continuación una serie de scans de su libro recopilatorio Abner Dean's Naked People publicado por Stein and Day en 1963 y que espero continuar en futuros posts. Allá van:









Links de interés:
Algunos scans más del libro "What Am I Doing Here?", 1947 de la mano de Kevin Huizenga. Click aquí.
El trabajo que Dean realizo para Life en 1949 ilustrando un artículo sobre 1984 de George Orwell: click aquí y aquí.
Aquí el post de Parille en Blog Flume al que hacía referencia al principio. Y algo más en el mismo blog aquí.Dean según Wikipedia, aquí. Y aquí el asombroso artículo de Chris Lanier. Y alguna cosilla más aquí. Y para terminar algunas portadas de Dean para The New Yorker, aquí.


2 comentarios:
Espero que los futuros post sobre Abner Dean sean tan buenos como éste.
Salut!
Gracias Marcos!
Yo también lo espero :)
Si a ti te ha gustado, feliz que me haces...
Salut, salut!
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