Sheldon Mayer no es otro que aquel jovencito que en 1938 rescató de la pila del olvido una tira de prensa que marcaría el signo de los tiempos de los cómics y daría inicio a la edad dorada del comic book. Se trataba de una tira de la que "cayó inmediatamente enamorado" y que hizo llegar a Harry Donenfeld, uno de los editores de National Allied Publications (más tarde conocida como DC Comics), quien por aquel entonces andaba buscando material para un nuevo título que estaba a punto de lanzar al mercado: la serie de cómics se llamaría Action Comics y la tira que Mayer rescató no podía ser otra que Superman de Jerry Siegel y Joe Shuster.
Y si bien este hecho solo ya garantiza que su nombre quede inscrito en letras de oro dentro de la amalgama cada vez más ingente de hombres y personajes que pueblan la historia del noveno arte, Sheldon es poseedor de otros muchos logros que merecen ser señalados y que justifican que sea una de las figuras más sobresalientes y respetadas tanto como editor, como autor de cómics.
Así, Mayer editó y participó en la creación de personajes tales como Flash, Green Lantern, Hawkman o Wonder Woman, y lanzó las carreras de autores de la talla de Gardner Fox y Alex Tooth.
En 1948 abandonó sus labores como editor para "dedicarse de lleno a dibujar cómics" (Wikipedia), y Mayer empezó a escribir y dibujar varios títulos durante este periodo, de los que hay que destacar Sugar and Spike, una serie protagonizada por dos bebés que tienen la habilidad de comunicarse entre ellos y cuyo Baby Talk el adulto es incapaz de interpretar (una especie de Rugrats primigenio). El primer número apareció en mayo de 1956 y la serie quedaría interrumpida en 1971, tras 98 ejemplares publicados, debido a los problemas de visión que padecía Sheldon.
Podemos decir que, como autor, Sugar and Spike es su creación más significativa junto a la semi-autobiográfica Scribbly, The Boy Cartoonist.
Este personaje apareció por primera en Popular Comics #6, título publicado por Dell Comics antes de que ésta se convirtiera en un gigante industrial, al tiempo que seguía con su labor de editor junto a M.C. Gaines, de quien se podría decir que es el creador del formato del comic-book al tomar parte del material que se publicaba en los periódicos y adaptarlos a las dimensiones de la página de comic-book. De hecho, uno de los primeros trabajos de Sheldon Mayer para Gaines fue precisamente hacerse cargo de estos "retoques".
Sheldon dejó sus tareas de escritor y dibujante debido probablemente a la estresante tarea de editar una larga lista de populares títulos, y la "carrera" de Scribbly como prometedora figura del cartooning se vería interrumpida en 1944 en el número 59 de All-American Comics, aunque renacería en 1948 con su propio título.
La única excepción durante este periplo de frenética labor editorial la constituye Funny Stuff #5, un ejemplar de 52 páginas escrito y dibujado enteramente por Sheldon Mayer y altamente valorado hoy día por coleccionistas de todo el mundo. Este insólito número nació de la urgencia de Sheldon por volver a dibujar cómics y casi parece un desesperado intento por reencontrarse a sí mismo y su verdadera vocación. Sheldon justifica su "capricho" en el interior de la portada de este modo:

La historia que os traigo aquí pertenece al trabajo de Sheldon que más admiro y valoro (su ciclo como autor de Funny Animals) y salió publicada en The Racoon Kids #56 (1958). Su inspirada e imaginativa carrera como creador de funny animals produjo criaturas como Doodles Duck, Dizzy Dog y mi favorito, Bo Bunny (siempre acompañado del carismático Skinny Fox).
Me encanta el principio de la historia. El diálogo entre los personajes resulta jovial y ágil y da vuelcos de sentido constantes, pasando de una reflexión espontánea a otra más filosófica, para acabar en el absurdo. Es un guión agudo y meditado pero que se desarrolla sin la intención de parecerlo, mientras que las facultades de Sheldon como dibujante de funny animals están ya claramente desarrolladas, y yo diría que en su apogeo. Un gran conjunto que sólo puede producir placer y alegría. Haced click en las imágenes para aumentar.
Espero que lo disfrutéis!





Estos son algunos links que os pueden parecer interesantes si queréis saber algo más sobre Sheldon Mayer y su trabajo. Por supuesto, hay muchos sitios donde podéis encontrar más información al respecto, los que añado aquí son, simplemente, mis preferidos:
-Otra historia de Bo Bunny y Skinny Fox perteneciente a Funny Stuff #64. ¿Tal vez la mejor Funny Animal Story que Sheldon escribió y dibujó? En cualquier caso una historia que deberías leer.
-Y aquí un asombroso texto escrito por Frank M. Young para el blog TrickCoin.net, en el cual repasa la carrera y milagros del autor a la vez que nos muestra 6 páginas (las mejores en su opinión) publicadas en el mítico Funny Stuff #5. Imprescindible!
-Y aquí una historia de Scribbly, que John Glen Taylor nos presenta desde su blog Easily Mused.